Comunidades

¿Cada cuánto conviene limpiar una comunidad de propietarios?

Si buscas un número mágico, no lo encontrarás: ninguna norma fija cada cuántos días hay que limpiar una escalera. Lo que sí se puede hacer es analizar el uso real del edificio y acordar una frecuencia que tenga sentido y que todos entiendan.

Por Neteja Fernandes · Publicado el

Vestíbulo y escalera de una comunidad de vecinos con el suelo limpio y brillante

Las variables que marcan la frecuencia

  • Número de vecinos y de pisos: más personas, más paso.
  • Locales comerciales o despachos con acceso por la escalera común.
  • Ascensor, que concentra huellas y suciedad en poco espacio.
  • Aparcamiento, trasteros y zonas exteriores.
  • Suelo y materiales: algunos delatan más la suciedad que otros.
  • Clima y entorno: días de lluvia, hojas, calles con mucho paso.
  • Presencia de viviendas de uso turístico, con entradas y salidas frecuentes.

No todas las zonas piden el mismo ritmo

A menudo la solución no es limpiarlo todo más a menudo, sino repartir las tareas: el vestíbulo, el ascensor y los rellanos pueden necesitar una atención más frecuente, mientras que los cristales altos, el aparcamiento o las zonas exteriores pueden ir en otro calendario. Un plan por zonas suele ser más eficiente que una única frecuencia para todo el edificio.

Quién lo decide y cómo se reparte

En Cataluña, la propiedad horizontal se regula en el libro quinto del Código civil de Cataluña (reformado por la Ley 5/2015). La limpieza de las zonas comunes es un gasto común que aprueba la junta de propietarios, normalmente dentro del presupuesto anual, y que se reparte según la cuota de participación o las reglas especiales que fijen los estatutos.

Ese mismo texto prevé que no usar un elemento común no exime, en general, de contribuir a su mantenimiento, salvo que los estatutos lo establezcan de forma concreta. Por eso es útil que el servicio acordado esté bien descrito: todos saben qué pagan.

Qué conviene dejar por escrito

Antes de aprobar el servicio

  • Zonas incluidas: vestíbulo, escaleras, rellanos, ascensor, aparcamiento, exteriores.
  • Tareas y frecuencia de cada zona.
  • Días y franja horaria aproximada.
  • Quién lleva productos y material.
  • Cómo se comunican incidencias y quién es la persona de contacto en la comunidad.
  • Cómo se revisa el servicio si el funcionamiento del edificio cambia.

Señales de que la frecuencia se ha quedado corta

  • Quejas recurrentes de los vecinos sobre la misma zona.
  • Suciedad visible poco después del paso del servicio.
  • Cambios en el edificio: obras en un piso, nuevos locales, más movimiento.

Cómo proponer un cambio a la junta

Las discusiones sobre la limpieza se alargan cuando cada vecino habla de su impresión. Ayuda mucho llegar a la junta con observaciones concretas: qué zonas se ensucian primero, cuántos días después del servicio, en qué época del año. A partir de ahí se puede proponer ajustar solo las zonas que lo necesitan, o probar una frecuencia nueva durante un periodo acordado y revisarla después.

Si vuestra comunidad está revisando el servicio, en limpieza de comunidades de vecinos en Girona explicamos cómo lo organizamos por zonas.

¿Estáis revisando la limpieza de la comunidad?

Cuéntanos cuántos vecinos sois y qué zonas tenéis, y os preparamos una primera valoración por zonas.

Solicitar presupuesto